MOCHILERO 2.0

que hago?

Un estudio informal de tendencias, culturas y costumbres en un viaje alrededor del mundo. Tomas Vidiri

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BAGAN, MYANMAR

- Hola, me prestas el teléfono para llamar a un taxi?
- No funciona.
- Mmm… y tu celular? Te pago por la llamada.
- No tengo.
- Bueno… y tenes algún amigo taxista?
- No.
- Bue… cambias dólares?
- No, en el banco nada mas.
- Pero hoy es Domingo…
- Ahhh… entonces mañana…
- OK; me das un agua fría, por favor?
- Esta caliente.
- OK… y… un licuado? Tenes hielo?
- Sí, tengo; pero no hay luz y la licuadora no funciona.
- Ah… por eso no funciona el aire acondicionada, no?
- Claro..

Este tipo de conversaciones se repiten a cada rato, cada dia y en cada ciudad. Viajar por Myanmar es DURÍSIMO; un destino que sólo se puede disfrutar al máximo con un presupuesto holgado. Es el país más caro del Sudeste Asiático después de Singapur; un lugar que quiebra el presupuesto de cualquier mochilero estándar. Y lo peor de todo es que la comida, el alojamiento y el transporte no están a la altura de las circunstancias en su relación precio/calidad.

Puedo continuar viajando otros 2 años mas; lo que nunca voy a conseguir, es dormir en los buses nocturnos del Tercer Mundo. De Myanmar me llevo, probablemente, una hernia de disco y algunas nuevas bacterias para mi colección. Me encuentro a mi mismo riendo a solas en la mitad de la noche por lo incómodo del viaje; llegué al punto de acostarme en el pasillo central con tal de ganarle la batalla al insomnio… pero nada. Voy a necesitar unas vacaciones de mis vacaciones, si es que atravesar el Sudeste Asiático merece tal título.

Bagan es un conglomerado de 4000 templos y ruinas que se levantan en un área de 40 km a la redonda. La mayoría fueron construidos entre el siglo XI y XIII, en honor al mismísimo Buda que, unos 2500 años atrás, caminó estas tierras. Atravesó los actuales territorios de Nepal, Butan, Bangladesh e India para llegar hasta aquí. En su momento de mayor esplendor, Bagan albergó mas de 13000 templos.

Los “pawas”y “pagodas” (como los llaman acá) fueron levantados azarosamente sobe este basto territorio, uno junto al otro. Algunos suicidas se aventuran a recorrer el desierto de Myanmar, con 45 sofocantes grados a la sombra, en bicicleta. Se llevaron Matemáticas a marzo, pagando solo $2 o $3 dólares mas se puede compartir un taxi con aire acondicionado. Es la mejor forma de visitarlos: comenzando temprano en la mañana, con un parate alrededor del mediodía y acabando con el atardecer. La puesta del sol se puede apreciar mejor desde alguno de los grandes templos; las infinitas construcciones se vuelven anaranjadas, fundiendose con la arena y la tierra del lugar. Debe ser una de las postales arquitectónicas mas impactantes de todo el mundo.

La pregunta que me hago es si este país esta preparado para cuidar de semejante Patrimonio o si, con el pasar de los años, los templos seguirán desapareciendo. Un famoso pensador urbano dijo alguna vez que “llegará el día en que Notre Dame no estará más entre nosotros”, en alusión a la catedral parisina. Es cierto, ninguna construcción está pensada o es capaz de prevalecer eternamente, y está bien que así sea. La diferecia es que Notre Dame es una atracción más dentro del paraíso arquitectónico y cultural de la capital francesa mientras que la deteriorada Bagan es lo mejor que tiene para ofrecer este país. Hasta en su peor momento, bajo la ocupación nazi, Francia pudo mirar hacia adelante; el futuro de Myanmar depende 100% de las elecciones democráticas de 2015.

En estos días, vi “ELEFANTE BLANCO”, la última película de Ricardo Darin, donde interpreta a un “cura villero” (en honor al Padre Mujica) que pierde su vida intentando ir más allá de la burocracia de su religión. El slogan del film es “Cuando La Fe No Alcanza Para Salvar Vidas”. Afortunadamente para Myanmar, existe una entidad como Amnesty International, actor fundamental en la liberación de Aung San Suu Kyi cuatro años atrás.

Estos días que pasé en Myanmar, otros 42 presos políticos fueron liberados gracias a la presión de Amnesty y el gobierno americano. En este preciso momento, el actual presidente (un títere puesto por los militares en las elecciones semi democráticas de 2010) esta reuniéndose con Obama en la Casa Blanca. Si todos hacemos un poco de fuerza la Democracia aterrizará finalmente en estas tierras y Myanmar volverá a ser Burma. Me encantaría regresar dentro de una década y ver un país distinto, pero con la misma gente. Estaré pidiendo demasiado?

“Todos quieren cambiar el mundo pero nadie sabe por donde comenzar; Amnesty Interntional es un buen lugar para empezar.” Bono, Embajador de la Conciencia 1996.

LAGO INLE, MYANMAR

- Hay un concepto muy popular en todo el mundo llamado “Happy Hour” – le comento al joven que nos atiende en el humilde restaurant “KK”; me escucho decirlo y no lo termino de creer.- De tal hora a tal hora, se ofrecen descuentos o 2x1…

- Ohhh… yes.- asiente Wind (extraño nombre, no?); habrá entendido algo de lo que dije?

- Por ejemplo… - continúo mientras escribo en un papel.- Si compras dos cervezas, te damos una gratis; o si gastas más de $4000 kyats ($4 dólares), te damos una bicicleta gratis por el día.

- Ohhh… yes.- repite el joven de 25 años.

Termino de anotar todas las variantes de descuentos y promociones que se me vienen a la cabeza y le doy el papel; lo agarra con ambas manos y lo apoya en su pecho a modo de agradecimiento. Es lo mínimo que puedo hacer por él y por su familia; acaban de prestarnos la cocina del restaurante (y de su casa) para hacer mi torta de cumpleaños. Todos colaboraron: su padre, su madre, su hermana y su abuelo; cortaron las manzanas, lavaron los platos sucios y encendieron el precario horno a carbón! Se rehusaron a aceptar nuestro dinero, entonces creí conveniente ayudarlos con algunas ideas para su nuevo emprendimiento. El restaurante lleva escasos 2 meses abierto desde su estreno en Marzo; durante los 3 días que pasaríamos en Nyaungshwe (el pueblo más próximo al lago Inle), seríamos los únicos clientes.

Eso no es todo, este joven se encargaría de darme el regalo mas ansiado para mi cumpleaños: una cura para la intoxicación que arrastro hace ya 12 días! Sí! Resulta ser que Wind es medico recién recibido! Le explico las drogas que estoy tomando y me dice que “en estos países del Sudeste Asiático hay - contra la mundialmente recomendada ciprofalexina”; acá se toma azitromicina o metro-no-se-qué . Subimos a su moto y me lleva hasta su farmacia de confianza; no pienso esperar hasta que los desgraciados de Assist-Card aprueben mi compra o me envíen alguno de sus ineptos enfermeros. Wind habla con la chica detrás del mostrador y pago solo $2 dólares por mis nuevos antibióticos y demás pastillas!

Mientras regresamos, me cuenta que estudió en la universidad pública de Rangún (la capital de Myanmar) y que actualmente está esperando que se genere una vacante para trabajar en algún hospital.

- La universidad pública es gratuita? – pregunto muy intrigado; contesta cada una de mis preguntas con más y más entusiasmo.

- Mmm… no, se paga.- dice mientras hace números en su cabeza.- Cuesta unos $2000 dólares anuales…

- Qué?! Wow! Es muchísimo! – se me cruzan un millón de preguntas por la cabeza; no se por cual seguir.- Pero… y… cuánta gente puede pagar ese dinero?

- Muy poca… - dice algo angustiado y continúa.- En este país, a nadie le interesa estudiar porque nadie lo pueden pagar; ni siquiera la escuela es gratis…

- No lo puedo creer… - digo realmente asombrado ante la realidad que me está describiendo Wind.- Y tu padre a qué se dedica?

- Es comerciante; afortunadamente pudo pagar por mi educación y la de mi hermana.- comenta; hace una pausa, sonríe y dice entre risas.-  Pero no sé si yo podré pagar la educación a mis hijos algún día; cuando tenga trabajo me pagarán solo $200 dólares mensuales…

Wind es parte de una familia de clase alta; si vieran las condiciones en las que vive se harían muchas preguntas. La precariedad de su vivienda o su forma de vestir no reflejan lo mismo. Nunca salió de Myanmar y, probablemente, jamás lo haga.

- Ves películas americanas? – le pregunto.

- Sí, claro.- responde al instante.

- Y qué pensas cuando ves “todo” eso? – tengo un nudo en la garganta; estoy a punto de dejar caer una lagrima pero necesito escucharlo.- Te gustaría tenerlo? Crees que la vida “afuera” es mejor?

- Sí, pienso que la vida “afuera” debe ser más fácil.- dice muy lentamente pensando cada una de sus palabras.- A veces me gustaría tener todo eso… pero AMO a mi país; no me gustaría vivir en otra parte…

- Myanmar y algunos países de África son los lugares más auténticos que conocí.- digo y continúo.- En el resto del mundo, lo único que importa es el dinero; ojalá eso nunca cambie acá…

Muchas de las costumbres más extrañas que vi a lo largo del viaje pertenecen a este lugar.  Por ejemplo, los nombres; saben cómo se eligen los nombres en Myanmar? Dividen el alfabeto por los 7 días de la semana, asignando 4 o 5 letras a cada día (A, B, C y D para los lunes; E, F, G y H para los martes). Si naces un lunes, tu nombre comenzará con una de esas letras! Si esa regla se aplicara en Argentina, los pobres inocentes que nacen un domingo estarían condenados a llamarse Xavier, Yolanda o Zulma!

Una excursión para 2 personas por el lago Inle cuesta no más de $15 dólares; mientras más personas sumas a tu lancha, más económico. Dai y  yo tomamos una exclusiva para nosotros. Es el lugar ideal para pasar un cumpleaños desconectado del mundo que conocemos. Me espera un potente desayuno lleno de tortas, panqueques y globos (inflados por las mismísimas empleadas del hotel!). El festejo demi cumpleaños generó una revolución en el lugar! Me calzo los flamantes auriculares de Beat by Dr Dre que me acaba de regalar Dai y sonará “All That You Can´t Leave Behind” en mi IPod una y otra vez. Partimos cerca de las 8.30 am y regresaremos pasadas las 5.00 pm. Hay una infinidad de cosas para ver; debe ser uno de los tours más variados e interesantes que realicé.

Los pescadores usan un extraño método para mover sus embarcaciones. Se paran en la proa, envuelven un remo con una pierna y avanzan lentamente. También se las han ingeniado para cosechar vegetales, algas y flores en lo que  ellos llaman “el jardín flotante”.

Las casas se encuentran a orillas del lago, elevadas sobre cañas de bambú. Las construcciones son muy precarias pero parecen darle pelea al agua. Una infinidad de “empresas” artesanales se desarrollan alrededor del lago; en Myanmar TODO está hecho a mano. Esta gente parece haberse salteado la Revolución Industrial; todos los oficios están retrasados 100 años: alfareros, herreros, hiladores y tabacaleros. Las mujeres de cuello largo son oriundas de estas tierras, se las ve trabajando alegremente en cada rincón.

Nuestro último día en Nyaungshwe hacemos relax; pasamos la tarde en la casa de Wind y su familia. El tema de conversación se centra en Aung San Suu Kyi. Técnicamente, ella no puede ser presidente. Al casarse con un extranjero quedó marginada (si es que aún no lo estaba) por las leyes de Myanmar. Así y todo, muchos creen (o quieren creer) que la Constitución será modificada o que ella cederá su lugar a su mano derecha. En cada hotel o restaurante hay una imagen de ella; las recientes fotos junto a Obama, quien visitó el país en 2012, son las más populares.

- Antes de las elecciones de 2010, podías colgar una foto de Aung San Suu Kyi? - le pregunto al padre de Wind.

- No estaba prohibido… pero nadie lo hacía.- dice mientras mira el cuadro con emoción.- La gente tenía miedo.

Después de un buen rato me animo a contarles acerca de Bono y su campaña solidaria por Myanmar. Entendería si piensan que relacionar a una estrella de rock con semejante asunto suena banal.

- Hay una banda de rock muy popular que apoya a Aung San Suu Kyi; se lla…

- U2… claro que conocemos a Bono…. - me interrumpe Wind, dejándome helado; nunca hubiese imaginado que un pueblo que desconoce el sabor de la Coca Cola pueda conocer al petiso irlandés – Escocés, no? Esta es mi canción favorita…

Wind saca su teléfono, busca algo, aprieta un botón  y suena “Where the Streets Have No Name”. Estoy mudo; Dai se ríe.

- Dicen que vendrá el año próximo para reunirse con los militares antes de las elecciones.- comenta Wind sonriente; realmente confía que su potencial visita, al igual que la de Obama, son síntomas favorables para alcanzar la democracia. La profunda amistad que establecieron Bono y Aung San Suu Kyi a la distancia, acabaría por consolidarse en 2012; el primer viaje al exterior de la líder demócrata tendría a Irlanda como destino.

Nadie dejará pasar esta oportunidad única que afrontará Myanmar en 2015. El mundo entero le dio la espalda al país durante demasiado tiempo; Bono será el primero en presionar desde su humilde lugar para que la historia no se repita. A veces olvido sus palabras más sabias: “Yo solo no puedo cambiar el mundo pero, juntos, podemos”.

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